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Amor de verano: ¿buena o mala idea?

Ah, el verano: las temperaturas aumentan, la cantidad de tela en las ropas disminuye, los días se vuelven más largos, las grandes ciudades se vuelven el epicentro turístico para miles de personas (tal vez tú incluida) e inevitablemente (si es que eres soltera, entre barbacoa y sangrías no puedes evitar contemplar la posibilidad de tener un romance de verano.

Buena idea

Tras los meses de invierno la gente está naturalmente más feliz, el sol aporta energía, las calles se llenan de un ambiente de fiesta y diversión. Si estás de viaje o tu nueva conquista es extranjero, la aventura también contribuirá a que estén del mejor ánimo. No hay mejor afrodisíaco que la felicidad.

La energía del verano llega a todos los rincones, los restaurantes abren sus patios, la música suena en las terrazas y si hay algo que sucede de forma natural es que conoces nuevas personas, que quieren estar afuera… hasta tarde.

El calor nos invita a mostrar cuerpo y… a mirar los de otros. Cuando el clima nos exige andar ligeras de ropa, es tu oportunidad perfecta para mostrar tus bellos atributos y ver en realidad qué es lo que te estás llevando a casa, en términos del chico que te guste.

Si de gozarse mutuamente sin mayores presiones se trata, el ambiente de fiesta, playa y relajación del verano ofrece un espacio ideal para disfrutar sin pensar en el mañana.

Mala idea

Sudor, humedad y cansancio son también consecuencias (poco atractivas) de las altas temperaturas. Tu pelo adquiere su propia personalidad y el guapo muchacho que te sonríe en la fiesta parecerá carne asada después de un par de canciones.

La energía del verano sirve de energizante erótico, pero no solo para ti. La competencia es bastante brutal: todas quieren al chico guapo y muchas están dispuestas a hacerte la tarea bastante difícil.

Lo malo de andar con poca ropa es que si has dejado de lado el gimnasio todo el invierno (y a menos que tengas un metabolismo envidiable), el verano te pondrá en el aprieto de ver cómo lograr cubrir tus defectos sin terminar cocinada bajo capas de ropa.

Nadie dice que tu romance de verano no pueda terminar en una bella y duradera relación, pero las posibilidades de que esto suceda se reducen al bajar las temperaturas, sobre todo si estás de amoríos con un turista.

 
Foto: iStockphoto
 
 
 
 
 

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