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Empieza el año pidiendo perdón y perdonando

Un nuevo año significa una oportunidad para ser mejores. Al menos así lo ven muchas personas que se ponen metas y propósitos para hacer que el nuevo año sea más positivo y vibrante que el anterior. En muchas ocasiones, las metas se abandonan y nada cambia. Quizá porque los objetivos son demasiados o exigen mucho de uno o porque las expectativas son las equivocadas.

Una forma de realmente hacer un cambio en el año que empieza es dejar atrás, de una vez por todas, lo que nos hace daño, pedir perdón a quienes hayamos lastimado, aun sin intención y en especial, perdonando (una infidelidad, un engaño, una mentira).

Pedir perdón y perdonar nos libera de tantas cosas. No significa que vamos a volver con la persona que nos lastimó ni que vamos a pretender que nada ha pasado, sino que vamos a dar un paso hacia adelante. Cuando guardamos rencor, estamos atados negativamente a una persona. Si se trata de un hombre que te lastimó mucho, te engañó, te dejó camino al altar, lo mejor que puedes hacer por ti misma es perdonar y seguir adelante.

Es fácil decirlo, claro. Perdonar de verdad, en cambio, es un acto de valentía, pero también es una de las formas más simples para poder ser feliz. Si quieres que este 2016 te traiga cosas buenas (ya sea una relación seria, un trabajo mejor, una relación más completa contigo misma), el mejor propósito que te puedes hacer es cerrar cosas pendientes del 2015. Es pedir perdón con sinceridad y perdonar.

Puedes hacerlo a través de una carta, si en persona sientes que las emociones te harán difícil mantener una conversación. Puedes decirlo con una tarjeta, con una llamada telefónica.

No estoy intentando ponerme toda espiritual aquí, sino explicar el poder físico y emocional que tiene el hecho de poder perdonar y de ser capaces de pedir perdón. La psicología lo explica bien claro: el perdonar es un acto por el cual uno deja ir el deseo de castigar a alguien o a uno mismo por algo que pasó. Es un acto compasivo que no se puede fingir ni forzar.

Hay varias fases que pueden ser anteriores al perdón. Es muy raro perdonar de un día para otro, primero uno siente tristeza, después enojo o furia, después la necesidad de vengarse o un fuerte deseo de que esa persona que nos hizo mal se sienta tan mal como nosotros.

Pero finalmente llega ese momento en el que perdonar es el siguiente paso y el más importante. Es ese que nos libera de la furia, el rencor, la negatividad y el pasado.

Quizá necesites ayuda de un terapista, o de un consejero especial para empezar ese proceso de perdón, que nunca es fácil pero que vale la pena cada esfuerzo.
Empezar el 2016 sin “cargas” del pasado, sin enojos acumulados, puede ser el mejor propósito que te hagas, porque te permitirá realmente tener una mejor relación con los demás y en especial contigo misma. Y con ello podrás alcanzar fácilmente otras cosas, porque la energía que tenías puesta en enojarte y ofuscarte ahora la puedes usar para cuidarte, mimarte, mirar a tu alrededor con otros ojos, y quizá hasta enamorarte otra vez, encontrar otro trabajo, bajar de peso o reconquistar al hombre de tu vida.

 
Foti: iStock
 
 
 
 
 
 

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