image for Qué hacer y qué no cuando vas a una sex shop

Qué hacer y qué no cuando vas a una sex shop

Si todavía no has frecuentado una sex shop y te lo estás pensando, probablemente haya algunas cosas que debas considerar en cuanto a tu comportamiento y el trato, tanto al personal que allí trabaja, como a la gente con la que te puedas encontrar. Si eres de las que se escandalizan, o les entra esa “risilla incontrolable” al ver determinados objetos, quizás debas esperar para visitar una sex shop, más que nada por respeto a la gente que quiere hacerlo de una manera adecuada. Si estás segura de que mantendrás una actitud correcta y quieres ir aunque sea por simple curiosidad, toma nota de los siguientes puntos a tener en cuenta:

1- La tienda y sus productos: Como su propio nombre indica, en una sex shop te encontrarás productos relacionados con el mundo del sexo, desde películas porno hasta lo último en juguetes sexuales, pasando por disfraces o vestuario propio de las fantasías más eróticas que te puedas imaginar. Hay muchas secciones diferentes (más o menos “xxx”) que en tu elección estará el visitarlas o no. En cuestiones sexuales encontrarás absolutamente de todo; si hay algunas prácticas con las que no te vayas a sentir cómoda, simplemente no compres lo relacionado con ello. Recuerda que nadie te debe obligar a hacerlo.

2- Su personal: Cualquier duda relacionada con todo lo que vayas a encontrar en una sex shop se la podrás trasladar a cualquiera de sus dependientes. Hazlo con total tranquilidad, piensa que es su trabajo diario y están acostumbrados a escuchar infinidad de gustos diferentes en cuestiones sexuales. Nadie te va a juzgar por muy extraña que vaya a ser tu pregunta. Es más, aprovecha para descubrir aquello que te intriga y no encuentras la respuesta.

Lee más
video
thumbnail of feature post
Una sexóloga nos cuenta las claves para una buena relación de pareja
 

3- Los clientes: Como a ti no te gustaría que nadie te juzgara porque te puedan ver entrando en una sex shop, no lo hagas tú tampoco. Respeta a los clientes que te puedas encontrar en la tienda. Olvídate de miradas extrañas o de sorpresa, podrían hacer lo mismo contigo y probablemente no te gustaría, ¿verdad? Pues entonces haz exactamente lo mismo con el resto de los clientes. Ellos, como tú, solo quieren pasar un buen rato así que no prejuzguemos sin conocer. Ahora… ¡a disfrutar de la experiencia!

 
Foto: iStock
 
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 
 
 

Comentarios