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Sexo: ¿Cuántas veces por semana?

Su libido y la tuya: Tal y como tú y tu pareja son personas distintas, así mismo puede ser su nivel de deseo sexual. Si eres tú quien sientes que no estás recibiendo la cantidad de sexo que requieres, no esperes siempre a que sea él quien dé el primer paso, sedúcelo e incítalo a que la pasión entre ustedes aumente. Si por otro lado tiendes a rechazar a tu pareja cada vez que él te busca para hacer el amor, piensa por qué lo haces e intenta ser más abierta a la posibilidad de explorar con él los caminos de la pasión. El sexo no es un regalo que le estás dando a él, sino un elemento de placer que disfrutan ambos.

No se valen excusas: Tras una larga jornada laboral puede que lo menos que quieras hacer al llegar a casa sea tener una escena de sexo salvaje, y no tienes por qué. El sexo no tiene por qué ser siempre intenso, largo o agotador. Ten en cuenta que masturbar a tu pareja, compartir el sexo oral, intercambiar un masaje erótico o acariciarse y besarse mutuamente es otra forma de explorar el erotismo y alcanzar un orgasmo.

Redescúbranse: Sólo porque llevan una buena temporada juntos no significa que no puedan jugar a ser extraños. Puedes hacer como que tienes un amorío con un extraño que en realidad es él, ponerle citas clandestinas en un hotel y esperarlo allí con ropa interior sexy. Si eres tú quien está aburrida, piensa qué es lo que necesitas para avivar la pasión, tal vez necesitas de más romance, unas vacaciones sin los niños o un poco más de atención de su parte.

Qué hay en tu mente: Ten en cuenta que si tu pareja o tú están pasando por algún tipo de crisis laboral, se sienten deprimidos o frustrados con algo en sus vidas, o tienen algún otro tipo de preocupación, pueden no estar muy dispuestos a hacer el amor. Esta es una situación que se debe conversar con mucho respeto y sin presiones.

Finalmente son tú y tu pareja quienes determinan la frecuencia con la que tienen relaciones sexuales; sin embargo, no subestimes la conversación (o en su defecto un traje ceñido y una copa de buen vino) como arma de seducción.


 

 

 
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