image for Sexo de una noche

Sexo de una noche

“Nos conocimos en una noche de copas, nos gustamos, salimos juntos del bar y terminamos en la cama”. La práctica del sexo de una noche o one-night-stand, como se le conoce en inglés, ha adquirido creciente popularidad entre hombres y mujeres de todas las edades, nacionalidades y estratos.

A favor

  • La ventaja del anonimato: El sexo de una noche, a diferencia de lo que ocurre al tener relaciones sexuales con alguien que conoces es que te permite mantenerte en el anonimato. Seguramente no te encontrarás con el individuo en cuestión de nuevo y eso te permite explorar todos tus antojos sexuales, sin preocuparte de lo que él pueda llegar a pensar.
  • Ego “booster”: Si andas un poco decaída, pensando que ya no eres muy atractiva o que nadie te mira, tener a un bien parecido extraño cortejándote y deseándote intensamente puede lograr que te sientas sensacional.
  • No es necesario un compromiso: En el marco de la liberación sexual femenina, las mujeres que no tienen ganas de establecer una relación monógama o duradera o quienes apenas están descubriendo qué vía quieren tomar, pueden disfrutar mucho de los encuentros furtivos con un hombre que no les exigirá nada al día siguiente (si es que se queda a dormir toda la noche.)
  • Estás en control: Cuando un extraño te desea, pone en tus manos el poder de decidir cómo se harán las cosas. Puedes optar por llevarlo a tu casa, convencerlo de que se vayan a un hotel o irte a su casa para dejarlo durmiendo a solas un par de horas después.

Posturas de la mujer encima.

En contra

  • Inseguro: Salir de un evento de manos de un completo extraño e irte con él puede ponerte en riesgo. No conoces a esta persona y muy seguramente estarán sólo los dos. Por eso es siempre más recomendable que lo lleves a tu casa a que accedas a ir a la suya.
  • Enfermedades: Extraño o conocido siempre debes estar atenta de practicar el sexo seguro, pero el riesgo de contraer SIDA o alguna enfermedad de transmisión sexual aumenta cuando se trata de un completo extraño. La solución es simple: carga condones, no esperes a que sea el hombre quien los tenga siempre.
  • “Entrar por lana y salir trasquilada”: La gran mayoría de nosotras tendemos a desarrollar mayor apego que ellos. Recuerda que aunque ha habido casos donde el sexo de una noche termina en una relación estable y duradera, no debes tener esta expectativa cuando decidas practicarlo. Si lo haces, puede que termines con el corazón maltrecho y una incómoda experiencia en tu memoria.

El tener o no sexo de una noche es una decisión personal que debe ser tomada por adultos. Evita el consumo excesivo de alcohol que pueda variar tu capacidad de razonar y si ya te has decidido, protégete y disfruta.

Foto: Comstock

 

 
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 
 

Comentarios