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La quínoa… el “oro de los aztecas”

Podrá ser algo novedoso para muchos en EE.UU., pero la realidad es que la quínoa o quinua se produce en países como Perú, Chile y Bolivia hace miles de años. Imagínate si es saludable, que los incas le llamaban “la madre de las semillas” y los aztecas, “el oro de los aztecas” pues les daba buena resistencia física y fortaleza. Pero no fue hasta mediados de 1980 que se convirtió en un alimento popular en EE.UU. y se comenzó a cultivar y estudiar sus propiedades.

Aunque se le considera un grano, pues se cocina como el arroz, es realmente la semilla de una planta familia de la espinaca. Estos pequeñinez están repletísimos de aminoácidos, son altos en magnesio, proteína y contienen buena dosis de fibra, vitamina B, E y minerales como hierro, fósforo, zinc y lo mejor de todo, es “gluten-free”.

La variedad más común es amarillosa y tiende a lucir algo transparente al cocinarse, pero hay variedades naranjas, rosas, púrpuras y negras, entre muchas otras.

Cómprala en tu supermercado favorito, la encuentras generalmente junto al arroz o en la sección latina. Lo más importante es que antes de cocinarla la laves, poniéndola por unos segundos debajo de la pluma (grifo) de agua en un colador hasta que se le vaya una capita transparente que la cubre y que solo verás salir en forma de espuma al mojarla. Después de limpiarla (30 segundos), la cocinas en porción de 1 taza de quinoa por 2 de agua o caldo de pollo o vegetales como mismo haces el arroz. Lo bueno es que la puedes servir como ensalada (fría), como arroz (caliente) o hasta dentro de una sopa.  Te regalo algunos tips:

  • Añádela con garbanzos y chile serrano a tu pico de gallo
  • Agrégala a cualquier ensalada mixta
  • Prepara una ensalada de puros frijoles mixtos y quínoa
  • Cocínala y luego le añades un sofrito de hierbas, ajo, cebolla blanca y vegetales de temporada o busca la receta de “Quinoa con pavo, calabaza, y hierbas de otoño” que está este mes en nuestra revista Siempre Mujer.
  • Cocínala con un poquito de polvo con culantro y achiote para que agarre un sabor más boricua.

En fin, puedes ser extremadamente creativa con ella. Llévala a tu cocina, preséntasela a tu familia… estoy segura de que les gustará. Y si tienes dudas, me escribes que yo te ayudo.

 
 
 
 
 
 

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