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A votar, elecciones 2012

La Casa Blanca se anotó tres iniciativas a favor de determinados sectores de la sociedad y de la ciudadanía en las últimas dos semanas.

La primera, la resolución ejecutiva relativa a la no deportación de los jóvenes que ingresaron al país de manera no documentada cuando eran menores de 16 años. Con ella se abre una rendija para regularizar temporalmente el estatus migratorio de 800 mil jóvenes aproximadamente. No es de carácter obligatorio, es una sugerencia para quien se desee acoger a ella o no. Esta iniciativa motivó a políticos de ambos partidos a reconsiderar la anhelada reforma inmigratoria.

La segunda, el Tribunal Supremo ratificó la constitucionalidad de la controvertida ley de salud conocida popularmente como “Obamacare“. La decisión del Tribunal ha dividido a determinados sectores de la sociedad, como es el caso de quienes se benefician del Medicaid. Sin embargo, la importancia del fallo de 5 a 4 votos que definió el juez John Roberts, de nomenclatura conservadora, constata que la justicia se rige por los principios constitucionales y no por los partidos políticos.

Por si fuera poco, los estudiantes que acuden a las universidades también se beneficiaron con la determinación de congelar las tasas de interés de los créditos para pagar sus estudios por un año. El beneficio alcanza a más de 6 millones de universitarios.
El próximo presidente una vez pasadas las elecciones debería mantener esta posición o encontrar una fórmula para que los créditos universitarios sean accesibles.

A manera de ejemplo, el mensaje para los ciudadanos con estas tres resoluciones los obliga a expresar su voluntad en los próximos comicios presidenciales en noviembre.

Es importante reflexionar sobre la importancia que reviste la voz latina en la conducción de determinadas leyes que le incumben por su situación de inmigrantes o latinoamericanos, o hispanoamericanos.

Probablemente por nuestras raíces culturales de origen seamos suspicaces y dudamos que la expresión en las urnas tenga valor. Lo contrario, la virtud de vivir en los Estados Unidos es que nuestra voz sí se escucha, sí cuenta nuestra opinión. Cualquier posición de elección popular atiende a sus electores, de otra suerte pierde el cargo.

Como hispanos, hoy más que nunca debemos alzar la voz para que el próximo presidente atienda a nuestras aspiraciones, entre ellas la reforma a la ley de inmigración, la generación de más empleos y mejor remunerados, que la educación se perfeccione para construir una sociedad más diestra, que el costo del sistema de salud sea asequible de acuerdo con cada bolsillo, y que la nación se mantenga segura para prosperar en armonía.

Los candidatos a la presidencia son: el presidente Barack Obama del partido demócrata, que ya conoces, en busca de la reelección para un segundo término por 4 años más, y el republicano Mitt Romney, exgobernador de Michigan y organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno en el 2002 en Salt Lake City. Ex CEO y cofundador de la empresa inversionista Bain Capital, cuya cartera incluye: Dunkin’ Donuts, Staples, Burger King y Domino’s Pizza, entre otras.

“En sentido estricto la democracia es una forma de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes”. En pocas palabras, la democracia es el gobierno de las mayorías.

Somos afortunados de vivir en un país democrático, cumplamos con nuestra responsabilidad y votemos. Es la mejor manera de defender nuestro bienestar y de quienes nos siguen.

Visita los websites de los partidos: Partido demócrata y partido republicano.

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Expresar nuestra convicción en las elecciones equivale a que la autoridad nos considere.

Vota, ejerce tu derecho, que bien te lo has ganado con tu trabajo e integridad.

 

 
Foto: Getty Images
 
 
 
 
 

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