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Mujeres admirables: Diana Nyad

A los 61 años, la ex campeona de natación Diana Nyad, se propuso cruzar a nado el tramo, de 116 kilómetros, que separa la Habana, Cuba, de Key West en la Florida. ¿Su deseo? Ser la primera persona en realizar tal hazaña sin jaula protectora en contra de los tiburones. El equipo de la ex poseedora del récord mundial de natación consistió en 25 elementos, entre ellos una pareja de científicos, Dane y Jennifer Clark, él, meteorólogo, y ella, oceanógrafa. Ambos, responsables de evaluar las condiciones de las corrientes marítimas del Golfo y la temperatura del agua del océano, factores trascendentales durante el recorrido de Diana Nyad. Si la temperatura del agua es superior a los 86 grados Fahrenheit, la nadadora podría deshidratarse, y si menor, enfrentaría la posibilidad de sufrir hipotermia.

Durante un año se entrenó en las costas de Saint Marteen, en donde una vez por semana nadó  de 12 a 14 horas. En los Cayos en la Florida intentó mantenerse en el agua por 24 horas una ocasión, sin embargo, las condiciones climáticas y el calor del agua la hicieron abortar el cometido al sentirse deshidratada.

El pasado 7 de agosto se eligió como el día para partir de La Habana a Key West, por las condiciones climatológicas benévolas para iniciar la proeza. El doctor Borde, quien vigiló su entrenamiento, la acompañaba, consciente de que había ganado 15 libras de peso las cuales perdería en los próximos días por el esfuerzo que enfrentaría. Un kayak navegaría al lado de Diana con un repelente electrónico contra tiburones, quizá, el equipo más valioso consiste en una línea (cordel marítimo) sujeta al catamarán que acompaña al equipo de soporte, cuyo función es mantener el rumbo de la nadadora en línea recta.

La rutina, para las 60 horas que duraría el cruce a nado, establecía que Diana parase cada 90 minutos al borde superior de la embarcación de compañía, para alimentarse a través de un tubo de plástico. A pesar de la meticulosa planeación y del equipo de soporte, el día 9 de agosto tuvo que abandonar el intento. Sin afligirse, comentó: “Tuve que dejar de nadar, pero nunca dejaré de bucear”.

Otras proezas de nado de resistencia de Diana Nyad incluyen circundar la isla de Manhattan en 7 horas con 57 minutos en 1975, el recorrido de Bimini a Florida en 1979, y su inclusión al Salón Nacional de la Fama Femenino en 1986, entre otras.

 

Foto: iStockphoto

 
 
 
 
 
 

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