imagen anuncio
 
 
image for ¿Indigestión de spam y cookies?

¿Indigestión de spam y cookies?

Además de la confusión que pueden representar para alguien que esté aprendiendo computación y estudiando inglés a la misma vez (¿se comen o no se comen?), el spam y las cookies pueden convertirse en un dolor de cabeza y hasta en un peligro para los usuarios de Internet.

En el argot de la computación, se conoce como spam a una forma de correspondencia no deseada, ya sea por email o por cualquier otra vía electrónica, que se usa para enviar anuncios publicitarios, políticos o religiosos.El spam, como se recibe sin que nadie lo pida, llega a convertirse en una verdadera plaga. Las cookies por su parte, no siempre tan dulces como las de harina y azúcar, son fragmentos de información que quedan almacenados en la computadora después que uno visita un sitio, y pueden ser usados en una visita posterior.

Esas “galletitas” son las que permiten, por ejemplo, que los motores de búsqueda guarden cosas en los carritos de compra, recordar contraseñas y nombres de usuarios. Pero a pesar de algunas funciones útiles, las cookies pueden constituir un riesgo para la privacidad e incluso ser usadas para robo de identidad si caen en las manos equivocadas.Personalmente, me resulta muy molesto, por ejemplo, que me estén recordando en todos los websites que visito acerca de la última búsqueda de zapatos que hice antes en el sitio de una tienda.

Pero existen recursos para defenderte, tanto contra las cookies como contra el spam. En el caso de las primeras, aunque no sería recomendable que prescindieras de ellas por completo, pues limitaría en algunos casos el alcance y las funciones del navegador, sí debes borrarlas con cierta frecuencia junto con los archivos temporales, lo cual además acelerará tu computadora. Ten presente que tienes que borrarlas de cada uno de los navegadores que uses.

Para evitar el spam

Si te gusta el que se come, tendrás claro que no es muy saludable que digamos por su alto contenido de grasa y sodio, y que por eso debes limitar su consumo… como sucede con el spam electrónico. Es prácticamente imposible que no recibas tu dosis de correos basura, pero limitarlos al mínimo no es muy complicado:

• Abre una cuenta de correo adicional para usar en los formularios o compras por Internet.

• Usa filtros de spam. Los sistemas de correo tienen varios niveles, yo siempre uso el de control más rígido.

• Presta atención a las casillas que marcas o que ya están marcadas. A menos que estés muy interesada, no pidas que te manden información o noticias de nada.

• Cuando recibas un correo o mensaje spam, no lo abras. Si lo abres, nunca hagas clic en ningún enlace. Evita descargar un virus o un programa innecesario y dañino. Además, lo más probable es que sea algo que no te interese.

Foto: iStockphoto/ Thinkstock

 
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 
 

Comentarios