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Cómo superar tus miedos en el trabajo

¿Tienes miedo en el trabajo? De pedir aumento, de exigir respeto, de reinventarte… Te voy a dar los pasos que te alejan definitivamente del miedo para que nadie te “agüe” tu fiesta hacia el éxito.

Dicen que el miedo a veces es saludable porque previene el peligro. No lo dudo. Pero yo, que lo he vivido, pienso que además de prevenir el peligro… previene el éxito y por eso hay que aprender hasta cuándo es saludable sentirlo. Una de las cualidades que más agradezco a las personas que trabajan conmigo (y que, por cierto, nadie coloca en su resumé) es el valor. El valor de decir lo que piensan, de cambiar la estrategia, de ser innovadores, o de pedir un aumento de sueldo. Aquí entre nos, de nada vale estar lleno de cualidades si estás repleta de miedos que te impidan demostrarlas.

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Lo primero que tenemos que perder es el miedo a sobresalir. En el trabajo hay que entregarlo todo y tener el valor de correr riesgos. No hay que temer al rechazo. Y esto grabémonoslo con mayúsculas: no hay que subestimarse. A todos los triunfadores los han rechazado no una, sino diez veces. Consejo: prepárate antes de entrar a un meeting o de exponer una idea. Nunca te presentes a una reunión sin saber de qué se trata y sin al menos llevar un par de ideas para compartir. Curiosamente, el miedo a hablar en público siempre ocupa los primeros lugares en las encuestas (por encima del miedo a las alturas, los fantasmas o las cucarachas), y para sobresalir muchas veces hay que alzar la mano y hablar. Entonces, combate ese miedo, ensayando lo que vas a decir, memorizando las primeras 3 líneas, teniendo siempre una buena broma para romper el hielo y siguiendo lo que dicta el corazón.

Cuando a la actual Miss Universo, Paulina Vega, le preguntaron durante la noche de elección qué deberíamos aprender las mujeres de los hombres, me quedé pensando en la respuesta. Siempre he admirado la manera en que los hombres negocian su salario. Hay que perder el miedo a demostrar lo que valemos. Dice Cristina Saralegui en su libro Pa’arriba y Pa’ lante que antes de pedir un aumento, uno debe saber cuánto dinero le hace ganar a la compañía. Yo le agregaría: ¿y cuánto le has ahorrado? Otro consejo: no te compares con nadie, ni exijas dinero por antigüedad ni por tus intereses personales. Hay quien llegó hace un año y puede estar haciendo más méritos que tú que llevas diez y además, no es problema de la empresa que quieras comprar un carro nuevo.

Al miedo lo combate la fe y para aumentarla tenemos que creer en nosotros mismos. La seguridad te la da la preparación. No temas seguir aprendiendo. Rodéate de gente que sepa más que tú. Baja la guardia y pregunta. Se vale ser humilde y estar abierto a lo nuevo. En estos días en los que la rapidez con que reacciona la competencia nos obliga a estar constantemente reinventándonos, hay que perder el miedo a salir de la zona de comodidad. Cuando te pidan cambios, enfoca tu energía en lo nuevo que debes hacer y no en la resistencia. Las empresas valoran la capacidad de adaptación de un empleado. Recuerda: en la receta del éxito, innovar es hoy el primer ingrediente.

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El gran miedo de un empleado es siempre quedarse sin trabajo y por eso con su silencio acepta situaciones incómodas. Denuncia lo que no está bien y nunca asumas nada.

No hay nada más triste, profesionalmente hablando, que hacer lo que no nos gusta. Y sobre todo permanecer haciéndolo por miedo a luchar por nuestros sueños. La próxima vez que sientas miedo, di que sí y atrévete… Te aseguro que en ese preciso instante le estarás abriendo la puerta a tu éxito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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