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Deja el miedo: aprende a hablar en público

¿Sabías que el miedo a hablar en público se ubica en el número uno de la lista de temores de la población en Estados Unidos? La segunda es la muerte, así que si eres de las que teme hablar enfrente de una audiencia, te queda el consuelo de no ser la única.

¿Por qué el miedo?

Suponiendo que tienes conocimiento del tema que vas a tratar en público (si no prepárate antes de aventurarte a hacerlo) el miedo no es tu ignorancia sino la reacción que vaya a surgir de parte de tu audiencia. El miedo al error, a no alcanzar las expectativas, al ser herido, todos son miedos que pueden acribillar tu discurso, antes siquiera de que lo comiences. Sin embargo, ten presente que si estás siendo honesta con el tema que tratarás y te preparaste ya tienes una gran ventaja.

Fantasmas

Así como los fantasmas, los miedos respecto a tu presentación en público no son otra cosa que imaginarios en tu cabeza, que si respiras profundamente y te concentras en cuanto sabes sobre el tema, terminarás venciendo. Siempre es posible aplicarles la lógica a tus miedos, estos no existen, no son tangibles.

Ensaya

Si sabes que sufres de pánico escénico, es bueno que practiques tu presentación con antelación. Reúne a un par de tus amigos cercanos y pídeles que te sirvan de audiencia y que te ayuden a mejorar tu presentación. Si quieres hacerlo más real, pídeles que inviten a un par de personas que no conozcas.

Respira

Aprender a controlar el ritmo con el que el aire entra dentro de tu cuerpo es de las cosas más valiosas que puedes hacer para adquirir un estado de paz. Ensaya: párate derecha sintiendo el piso debajo de ti, cierra los ojos e imagina que flotas, escucha tu propia respiración y haz saber que no hay prisa; si respiras muy pronto, caerás. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Deja que tu cuerpo sienta el aire fluir y concéntrate solo en el movimiento del oxígeno.

Solo tú sabes

Cuando estés caminando hacia el lugar de tu presentación entiende que sólo porque tú te sientas nerviosa no significa que los demás pueden notarlo. Puede que tengas un nudo en el estómago y sientas que vas a desmayarte, todo como consecuencia de los nervios, aun así la gente seguramente no lo notará. Sonríe, trata de dirigir tu mirada a varios puntos de la audiencia durante tu intervención y todo estará bien.

Los nervios no son señal de una personalidad débil, sino generalmente de que algo es importante para ti. Prepárate, respira y sobre todo, disfruta.

 
 
 
 
 
 

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