167
0

ABCD…¡ESPAÑOL!
 Uno de los mayores desafíos de las madres hispanas en Estados Unidos es que sus hijos conserven el idioma de sus raíces. ¿Pero qué español y cómo lograrlo? Aquí encontrarás las respuestas a logo icon for google plus

              
logo icon fbshare
 
image for ABCD…¡ESPAÑOL!


ABCD…¡ESPAÑOL!


Uno de los mayores desafíos de las madres hispanas en Estados Unidos es que sus hijos conserven el idioma de sus raíces. ¿Pero qué español y cómo lograrlo? Aquí encontrarás las respuestas a estos y otros interrogantes sobre el tema.

“Mis nietas hablan español como si no hubieran nacido aquí”, me dijo, hace poco, una orgullosa abuelita hispana. Era lógico: las niñas habían nacido y se estaban criando en Miami, una ciudad con una población hispana muy significativa y donde el español sobrepasa en muchos aspectos al inglés. Es más: con una población de origen latino que crece, es muy normal escuchar el idioma español en las calles, restaurantes, supermercados o parques de ciudades esperables por la alta incidencia de residentes hispanos, como Nueva York, San Antonio, Los Ángeles o Jersey City, así como en otras más inesperadas como Chicago o Boston.

Es claro que el español está ganando terreno como el segundo idioma del país. Según datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense, que realiza anualmente la Oficina del Censo, la hispana es la segunda población más grande del mundo, sólo precedida por México, pero por arriba de España, Colombia y Argentina. “Los hispanos constituyen ya un país dentro de otro”, concluye un reciente estudio del Pew Hispanic Center. Un país en el que los chicos están creciendo con un pie en cada cultura, una la anglo y la otra la hispana.

Pero cantidad e influencia no significan lo mismo que calidad. Y es que el nivel del español que se escribe y habla hoy en Estados Unidos deja mucho que desear. Sea en conversaciones cotidianas o en carteles callejeros, así como en los medios de comunicación, abundan los errores ortográficos y gramaticales. Para colmo, la ensalada del spanglish empobrece el lenguaje y hace que las personas terminen siendo incapaces de expresarse con coherencia y claridad en ambos idiomas.

En Estados Unidos no existe idioma oficial, pero el inglés es la lengua dominante y el español se encuentra en posición de desventaja, entre otras cosas, debido a que muchos de los inmigrantes hispanos se ven obligados a trabajar largas horas y cuentan con poco tiempo para estudiar o leer, mientras sus hijos van a la escuela y se educan en inglés. Tampoco hay todavía una oferta cultural amplia y variada en la televisión o el cine, salvo quizás la de Vme, la única cadena de televisión pública en español del país.

Por suerte, ésta no es una batalla perdida. Hay publicaciones hispanas con excelente nivel de español, y, gracias a la internet, hoy contamos con numerosos recursos de consulta y enseñanza, como por ejemplo los de la Academia Norteamericana de la Lengua Española o del Instituto Cervantes, que incluso cuenta con televisión propia. “Uno de nuestros propósitos para el futuro es ampliar la presencia y cantidad de cursos de nuestro centro por todo el país”, dice la doctora Carmen Cafarell, directora del Instituto. “No sólo para difundir el buen español, sino también para realizar programaciones culturales, concursos, eventos y hasta juegos”, agrega.

En un plano menor pero no menos importante, los padres también podemos contribuir cuidando nuestra manera de hablar, tratando de leer más en español y haciendo un esfuerzo adicional en la atención del lenguaje que usan nuestros hijos. El objetivo: que los niños hispanos que viven aquí
dominen con el mismo nivel de calidad el inglés y el español, que se conviertan en personas verdaderamente bilingües, capaces de desempeñarse sin limitaciones en cualquier actividad en ambos idiomas, inculcándoles que su integración a la sociedad americana sabiendo hablar, escribir y leer bien el español representará una gran ventaja en su futuro profesional.

Dos es mejor que uno

Las familias hispanas dan gran importancia al idioma español y tratan de conservarlo como parte de la cultura y las tradiciones de los antepasados, pero no por ello hay que descuidar el inglés. Afortunadamente, según encuestas del Censo, más del 50 por ciento de los hispano hablantes asegura que también habla muy bien el inglés. A diferencia de lo que piensan algunos padres, aprender dos idiomas a la vez no retrasa el desarrollo del lenguaje. Carey Myles, instructora de ESL (siglas de inglés como segundo idioma), madre de familia bilingüe y autora de Raising Bilingual Children (Mars Publishing, Inc.), está a favor de que los niños aprendan más de un idioma: “Las habilidades lingüísticas de los niños bilingües están relacionadas con un mejor desempeño cognitivo”, afirma. “Según el Center for Applied Linguistics, en Washington, D.C., los niños bilingües tienen un enfoque más creativo a la hora de resolver problemas y empiezan a leer más rápido que sus compañeros que hablan un solo idioma, además de obtener mejores resultados en las pruebas estandarizadas como el SAT [Reasoning Test]”.

Cómo criar niños bilingües

Los dos principales enfoques en la formación de niños bilingües son: un idioma para cada uno de los padres y un idioma para determinado lugar.

  • En el primer caso, se recomienda que uno de los padres le hablen sólo en inglés o español a sus chicos, mientras que el otro miembro de la pareja use solamente el otro idioma. Los especialistas aseguran que esto evita la confusión de los chicos y los ayuda a determinar los límites entre las dos lenguas. Este recurso resulta más apropiado cuando los padres dominan bien ambos idiomas, y es preferible que el idioma en que les hablen a los niños sea su lengua materna.
  • En el segundo caso, los padres deben determinar lo que funcione mejor para cada familia. La meta es armar y consolidar entornos donde solamente se hable uno de los dos idiomas. Por ejemplo, pueden decidir hablar inglés en lugares públicos y español en el hogar, como hago yo con mis niños.
  • Los recursos disponibles son innumerables: bibliotecas públicas, librerías, e incluso el internet, a través de canciones, rimas, juegos en los dos idiomas, aprovechando los intereses que vayan manifestando los chicos. Hoy incluso se puede tener acceso a canales televisivos de países hispanoamericanos o españoles que ofrecen programas infantiles.
  • Otra opción fundamental es viajar con los hijos a los países de origen de la familia. El simple hecho de que puedan comunicarse sin inconvenientes con abuelos, tíos o primos en el idioma natal de ellos, así como participar en actividades culturales de la comunidad los enriquecerá mucho a nivel educacional y sentimental, además de fortalecer sus raíces hispanas.

Uno de los elementos principales de la cultura y la identidad nacional es conservar la lengua de nuestro país de origen. Además de una prioridad,
debería ser motivo de orgullo. Y aunque en la mayoría de las familias inmigrantes el idioma de origen se pierde en la tercera generación, que es
asimilada por el inglés, yo me empeño en ser optimista. Sueño con que en el futuro nuestros hijos no sólo serán capaces de conservar la lengua y la
cultura de sus abuelos, sino que podrán también transmitírsela ellos mismos a nuestros nietos e incorporarla a su identidad bilingüe y bicultural.

Foto: Pixland/Jupiter Images

 
 
167
0

ABCD…¡ESPAÑOL!
 Uno de los mayores desafíos de las madres hispanas en Estados Unidos es que sus hijos conserven el idioma de sus raíces. ¿Pero qué español y cómo lograrlo? Aquí encontrarás las respuestas a logo icon for google plus

              
logo icon fbshare
 
 
 

Artículos relacionados

 
 
 

Comentarios