imagen anuncio
 
 
image for Lolitas prêt-à-porter

Lolitas prêt-à-porter

En honor a la honestidad, debo confesar que me disgusta y me indigna cualquier intento de sexualizar a los niños en general, y a las niñas —adolescentes, preadolescentes o casi acabadas de salir de las guarderías— en particular. Por eso, ni siquiera me voy a proponer tratar de ser imparcial.

Recientemente, la marca de ropa Abercrombie and Fitch desató una comprensible polémica al lanzar una línea de tops para trajes de baño de niñas menores de 12 años que, llámenlo como lo llamen: push up, padded o rellenos, no tiene otro propósito que vender con sexo (¿quién no sabe que el sexo vende?).

No es sorprendente que se pretenda convertir en lolitas precoces a niñas de apenas siete años en un mundo donde incluso se manipula con impunidad la inocencia de menores en concursos de “belleza” a lo Little Miss Sunshine, pero sí es motivo de polémica y siempre una buena motivación para reflexionar.

Desde el efecto psicológico que puede provocar en las chicas esa presión adicional sobre su imagen corporal hasta las insospechables consecuencias de coquetear con los sueños de los pedófilos, hay mucha tela por donde cortar. Es cierto que, a fin de cuenta, la decisión de lo que se pondrán las niñas está en manos de sus padres. Eres tú quien va a determinar qué es apropiado para una niña y qué tiene que esperar a que se convierta en una mujercita. Yo, por mi parte, he decidido declararle a esa compañía un boicot unipersonal.

(foto vía)

 
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 

Comentarios