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¡Qué berrinche!


A veces ver las dinámicas de padres e hijos en otras familias nos puede enseñar mucho sobre las propias. Casualmente este fin de semana me encontré con una de esas situaciones en las que un niño (diría yo de como cuatro añitos) manipuló como quiso a su mamá en medio de un supermercado.¿Cómo lo hizo? La vieja técnica del berrinche. Se tiró dramáticamente al suelo a gritar y EXIGIR un paquete de galletas. El niño rápido logró salirse con lo que quería y la madre quedó reducida al tamaño de una hormiga. Una señora pasaba por el lado y con algunos comentarios sobre el comportamiento de “ese niño tan malcriado” mostró claramente su desapruebo. Sin tener nada que ver con lo que pasaba, sentí eso que llaman “verguenza ajena”… pero en mi caso verguenza por la mamá que dejó tímidamente que el chiquillo la manipulara a su antojo. ¿De qué manera debió haber reaccionado? Este pensar sobre las tribulaciones de una madre ante el berrinche público de un hijo me recordó un comercial buenísimo que se da en el contexto de una situación similar. Mira el comercial  aquí y dime… Tu, ¿qué harías? (Foto vía)

 
 
 
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