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Tus cuentas en Internet: ¿Hasta que la muerte los separe?

Hay temas delicados que a veces nos cuesta tratar, y solemos evadirlos o posponerlos con la esperanza de que llegue “un mejor momento”. Algunos de esos temas varían de una cultura a otra, como la forma en que se habla de ciertas enfermedades; pero el asunto de la muerte parece ser igualmente escabroso para todos. Sin embargo, sobre todo en los Estados Unidos, hay muchas cuestiones legales y económicas que nos obligan a dejar en claro, por escrito y con testigos, la voluntad y los procedimientos relacionados con las personas después de su fallecimiento.

La aparición de nuevas tecnologías, además de traer consigo nuevos desafíos éticos, complica las situaciones jurídicas. En la actualidad, es innegable que nuestra presencia en el mundo es más que física. En el ciberespacio, nos encontramos en blogs, cuentas de medios sociales, foros… es como un universo virtual paralelo que no se puede clasificar de irreal. Es una matriz tan palpable como en la película de Keanu Reaves… Entonces, ¿qué sucede con esta existencia en Internet cuando alguien desaparece físicamente? Es una pregunta que me hice a raíz de la muerte de un amigo que tenía cuenta en Facebook y por la que me han acusado de tétrica, pero que cada vez se generaliza más y se hace más aceptable, en parte debido a las consecuencias prácticas que implica.

Algunas cuentas sin importancia pueden permanecer hasta que se cancelen o anulen por desuso, otras permanecen como un homenaje, una presencia simbólica de alguien querido. Pero cuando se trata de cuentas bancarias, perfiles profesionales, documentos, fotos y otros archivos de datos, es preciso, como en el mundo físico, que exista una especie de testamento, una vía de traspasar los derechos y las vías de acceso, contraseñas y derechos de operación.

Tenemos que tomar medidas, con el mismo rigor con que compramos un seguro de vida o elegimos a un beneficiario. Quizás lo más elemental sea tener una o varias copias por escrito de las contraseñas e informarse de los requerimientos legales, puesto que, aunque es cierto que las leyes en este campo todavía son rudimentarias, ya existen muchas maneras de prepararnos, como crear testamentos en línea, para ese momento del que nos cuesta hablar .

 

Foto: iStockphoto

 
 
 
 
 
 

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