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Mujeres que inspiran: Ana Madan

Ana nació en La Habana, Cuba, y migró con su familia siendo aún una bebé. Cuando llegaron a Toms River, New Jersey, eran la única familia hispana en todo el pueblo. Como en tantas otras historias de inmigrantes, los padres de Ana eran profesionales en Cuba, pero al llegar a Estados Unidos tuvieron que ajustarse a trabajar en cualquier empleo que pudieran conseguir. Dos décadas después de haber llegado al estado de New Jersey, los padres de Ana pudieron comprar su primera franquicia. Con apenas 14 años, Ana comenzó a trabajar en el negocio familiar; en vez de pasar los fines de semana con amigas, ella los pasaba trabajando.

Ana se graduó de la American University en Washington DC, con la idea de lograr una carrera diplomática desechó la idea de trabajar para McDonald’s; sin embargo, el esfuerzo de su familia y el negocio en el que había crecido la llamaron de vuelta y a los 26 años ya era mánager y dueña de su propio restaurante. Más allá, Ana se convirtió en la primera latina en ser presidente de la cooperativa de mercadeo de New York Owner/ Operators. Actualmente Ana es copropietaria con su padre de seis restaurantes en el estado de New Jersey.

Ana, como muchos latinos, viene de una familia que cree firmemente que el trabajo duro es la vía para lograr el éxito. Por ende todo lo que ha logrado se lo debe a su dedicación, esfuerzo, disciplina y trabajo en familia. Aunque Ana ha pensado en abrir su propio restaurante, se siente feliz de ser parte de una de las cinco marcas más famosas del mundo.

Aparte de su alto esfuerzo y dedicación laboral, Ana se ha dedicado a aportar su grano de arena a la comunidad. Sus restaurantes organizan eventos para las familias menos favorecidas, ofrecen programas de alimentación para las personas sin hogar y programas educativos para los niños en edad escolar.

¿Su consejo para las latinas que quieran comenzar su propio negocio? Que aprovechen cada una de las oportunidades que se les presenten. Cada día se presenta una nueva oportunidad en la medida en que la comunidad hispana se fortalece como uno de los motores económicos de Estados Unidos. “No tengan pena, sean valientes y ¡aprovéchenlas!”

 
 
 
 
 
 

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