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Regresa a la universidad, ¡hazlo por ti!

Quizás estabas estudiando cuando llegaron los hijos, tal vez la recesión económica hizo que tomaras un trabajo de tiempo completo que no te permitió continuar con tus estudios, incluso puede que la carrera o universidad que escogiste no haya cumplido tus expectativas. Sea cual sea el motivo que tuviste para detener tus estudios, no hay mejor momento que ahora para culminarlos. Claro, regresar a la universidad como adulto puede ser algo que te produzca cierta incomodidad o temor. Sin embargo, si estás considerando volver a la universidad debes saber que no estás sola, según el National Center For Education Statistics, entre el 2000 y el 2010 el incremento de estudiantes mayores de 25 años que se inscribieron para asistir a una institución universitaria fue del 27 por ciento. Estos son algunos de los aspectos positivos de regresar a la universidad:

- Serás más feliz: los logros personales están estrechamente relacionados con el nivel de felicidad que experimentamos. Obtener un título universitario, sobre todo si ha pasado tiempo y debes competir con personas menores que tú, seguramente implicará un gran triunfo en tu vida.

-Estimula tu cerebro: ¿sabías que si no estimulas tu cerebro, este tenderá a funcionar cada vez más lentamente? Tal y como cuidas de tu figura externa por medio del ejercicio y de tus órganos internos con la buena alimentación, es primordial que estimules tu mente haciéndola trabajar.

-Darás el ejemplo: es mucho más probable que tus hijos se sientan animados a concluir una carrera universitaria si saben (y ven) que tú lo has hecho. El ejemplo comienza por casa y lo que más quieres es que ellos se sientan orgullosos de ti.

-Mejorarás tus posibilidades de empleo: el nivel de desempleo en Estados Unidos alcanzó el 8.5% en diciembre del año pasado y la competencia laboral es cada vez mayor, por lo mismo contar con una certificación académica que te haga una candidata más preparada y competitiva es casi una necesidad.

Si te preocupa el no saber inglés, puedes comenzar por tomar clases de ESL (inglés como segunda lengua) que incluso son ofrecidos de forma gratuita en muchas universidades y centros religiosos.

Organiza con tu familia y red de amistades quién puede ayudarte con el cuidado de tus hijos, para que estos no se vuelvan tu excusa para seguir sin estudiar. Igualmente la gran mayoría de los institutos y universidades de educación exterior ofrecen clases nocturnas, clases de fines de semana e incluso clases online que te permitirán acomodar tus propios horarios.

Foto: Stockbyte

 
 
 
 
 
 

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