imagen anuncio
 
 
image for La verdad sobre la bipolaridad

La verdad sobre la bipolaridad

A pesar de que es una condición incurable, con el diagnóstico y el tratamiento adecuados, los afectados por la bipolaridad pueden llevar una vida estable y sana.

La bipolaridad es una enfermedad mental que afecta la manera en que funcionamos porque tiene que ver con las emociones y/o la cognición. Es decir, si nuestro pensamiento no está claro, así lo vamos a expresar con nuestras palabras y acciones.

Este padecimiento es más común de lo que pensamos. Un grupo de investigadores de Estados Unidos realizó un estudio en Latinoamérica, Europa y Asia que encontró que el 2.4 % de la población mundial podría padecer de esta enfermedad. Inclusive, la investigación publicada en Archives of General Psychiatry determinó que sólo el 25.2 % de pacientes bipolares tuvo asistencia médica y más del 50% de los entrevistados indicó que comenzaron a tener los primeros síntomas en la adolescencia. Sin embargo, estos no son casos aislados. Recientemente, las actrices Catherine Zeta-Jones y Demi Lovato, una estrella de Disney, revelaron públicamente que la padecen. Incluso, muchos de sus colegas apoyaron la acción de estas celebridades porque humanizaron la enfermedad.
*Estadísticas reseñadas por Reuters Health.

Depilación genital

¿Cómo se manifiesta?
“La bipolaridad se caracteriza porque el paciente presenta un período maníaco y, en otras ocasiones, un estado depresivo. En la bipolaridad tipo 1, la intensidad del estado maníaco es mucho más significativa. La persona no necesita casi dormir. El estado maníaco depresivo llega cuando la persona se torna sicótica, o sea que pierde la conexión con la realidad. Piensa que sólo ella tiene la razón y/o que los demás son tontos. Es difícil hospitalizar a estos pacientes, porque la persona se siente tan espectacular que es prácticamente imposible de convencerla de lo contrario. En la bipolaridad 2, el paciente duerme más, sus episodios maníacos son menos intensos y el nivel es menor”, explica Gabriela Cora, psiquiatra hispana especializada en el tema.

Síntomas

La doctora Cora, autora de Leading Under Pressure (Xlibris Corporation), establece que para que un médico pueda diagnosticar la enfermedad necesita evaluar el comportamiento del individuo, realizar pruebas científicas y ofrecer terapia.
1. Verificar las horas de sueño, ya que en la fase maníaca el paciente no necesita dormir mucho.
2. Medir su estado de ánimo. Saber si lo presenta normal/moderado o demasiado elevado.
3. Distinguir si tiene disforia, es decir, si padece de un estado maníaco con manifestaciones de enojo.
4. Evaluar su estado afectivo.
5. Hacer pruebas de laboratorio para determinar si la persona usa drogas —porque esto puede provocarle otras consecuencias— y/o descartar tumores cerebrales, que podrían ser percutores de esta alteración.

Historial familiar

“Como esta enfermedad tiene un factor genético, es bueno hacer un historial clínico familiar. Esto no significa que si la madre o el padre la tuvieron, el hijo indefectiblemente la tendrá. También puede padecerla una persona que no tenga casos previos en su familia. Pero, cuando analizas la familia de un afectado siempre encuentras que algún familiar se deprimía o utilizaba el alcoholismo para autotratarse”, comenta Cora.

Bipolaridad vs. esquizofrenia

“La bipolaridad 1 y 2 son variantes de un estado emocional. La persona se siente deprimida o maníaca durante meses. Mientras tanto, la esquizofrenia es un trastorno de pensamiento. La persona tiene una distorsión de la realidad, puede escuchar voces, tener percepciones raras y se le hace muy difícil volver a funcionar igual que cuando estaba bien”, asegura la experta en estrés y desórdenes de ansiedad.

¿La enfermedad tiene cura?

La bipolaridad 1 y 2 son enfermedades crónicas que pueden ser controladas con el tratamiento correcto y tomando los medicamentos a largo plazo. Si son correctamente diagnosticadas y tratadas, las personas con depresión o trastorno afectivo bipolar pueden llevar una vida estable y sana.

Para controlar la enfermedad

El médico debe hacer el diagnóstico correcto y evitar confundirla con otra. Crear un plan de intervención que incluya:

Sicoterapia: Para educar y ayudar al paciente a modificar las formas de conducta que desequilibran su estado de ánimo.

Psicofarmacología: El tratamiento clásico es con litio, que funciona por canales de sal. “El litio hace modificaciones en el cerebro para que la persona esté balanceada. Pero, la sal de litio es barata, dura poco en el cuerpo y habría que tomar demasiada [para que haga efecto]”, indica la doctora Cora. Otros medicamentos que recomiendan los especialistas: Depakote, Tegretol y Lamictal.

Estilo de vida: Una dieta balanceada y ejercicios repetitivos como correr, nadar, caminar, etc. “Esto ayudará a la persona a sentirse bien, eliminar energía y regular el sueño”, explica Cora.

Depilación genital

¿Qué debe hacer la familia?

Educarse y tener conocimiento de la enfermedad.

Tomar control de la situación para poder ayudar al paciente.

Estar pendiente de la ingestión de medicamentos y verificar que siga su rutina (ejercicios, comer y dormir a la misma hora, etc.)

Si se trata de una madre de familia, tanto el esposo como los hijos deben aprender a sobrellevar los episodios. Si es un hijo, ambos padres necesitan reconocer cuándo comenzará un estado maníaco para ayudarlo.

En los trabajos, a veces el paciente toma malas decisiones que impactan a la empresa. Por lo tanto, es recomendable hablar con sus compañeros y jefe para explicar qué le sucede. “A veces es duro para la persona reintegrarse al trabajo y obtener la confianza de sus colegas”, agrega Cora.

Lo más importante es hacerle saber que uno está ahí para ayudarlo.

 
Foto: Hemera
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 
 

Comentarios