image for ¿Sabías que las latinas tienen mayor incidencia de contraer cáncer de cuello uterino?

¿Sabías que las latinas tienen mayor incidencia de contraer cáncer de cuello uterino?

¿Sabías que las mujeres latinas tienen mayor probabilidad de contraer cáncer del cuello uterino? Aunque se desconoce la causa principal de esto, especialistas creen que es debido a los siguientes factores: tabúes en relación a las visitas ginecológicas regulares, falta de seguimiento en tratamientos, poco acceso a servicios de salud e incomodidad en los exámenes ginecológicos.

Todos estos factores son altamente prevenibles y pueden marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano que ayude a la mejora de la paciente.

El doctor Edward C. Patriquin, obstetra-ginecólogo en Kaiser Permanente en South Sacramento, California, explica que el cáncer del cuello uterino se desarrolla cuando se presentan cambios en el cuello de la matriz, donde los tejidos cancerosos pueden crecer anormalmente invadiendo otros órganos de la pelvis y del cuerpo.

“El cáncer del cuello uterino se desarrolla de la infección del virus del papiloma humano (VPH), el cual es un virus transmitido sexualmente”, señala el experto. Por ello, es normal (y muy probable) que cualquier persona sexualmente activa contraiga el virus en algún momento de su vida.

Sin embargo, contraer el virus no significa necesariamente que el cáncer vaya a aparecer. Por eso se recomienda ser constante en las visitas ginecológicas, para así tener bajo control cualquier anormalidad en nuestro cuerpo. Y es que, además, el cáncer del cuello uterino no presenta síntomas, sino hasta etapas muy avanzadas.

“Usualmente el cáncer de cuello de matriz no tiene síntomas hasta que está avanzado. Un sangrado irregular, especialmente después de la menopausia, puede ser una señal. Sin embargo, el sangrado anormal usualmente no es de cáncer de cuello de matriz, pero sí de otras causas”, explica el especialista.

Aunque no hay una cura para el cáncer del cuello uterino, la mejor manera de prevenirlo es con la vacuna contra el VPH, misma que se recomienda aplicar a niñas y niños desde los 11 años de edad. Además, el asistir a regulares visitas ginecológicas y someterse a pruebas del Papanicolau son hábitos que ayudan para una detección temprana.

“La mujeres que no reciben sus exámenes preventivos son más probable a tener cáncer del cuello de matriz avanzado. Por el contrario, la gran mayoría de lesiones anormales que encontramos de mujeres que van a sus exámenes preventivas son cánceres que no han avanzado y que podemos remover fácilmente antes de que invadan otros partes del cuerpo”, agrega Edward C. Patriquin.

Si en tus visitas ginecológicas no se encuentra nada anormal, puedes hacerlas cada tres años, según explica el especialista. Además, niñas y mujeres de entre 9 y 45 años de edad pueden recibir la vacuna contra el VPH. También, el dejar de fumar es clave para reducir la aparición de cáncer del cuello uterino.

 
 
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 
 
 

Comentarios