image for Cuando las emociones nos intoxican

Cuando las emociones nos intoxican

Así como el cuerpo posee toxinas físicas que lo deterioran, también las relaciones pueden contener emociones tóxicas. Éstas funcionan como mecanismos de defensa de estados internos. La mente, al defenderse de las emociones naturales como el amor, la ternura, el deseo, etc., genera la energía tóxica que es un mecanismo de conflicto o de resistencia a relacionarse con la vida misma. La causa de las emociones tóxicas es la represión de las emociones, su negación, proyección, etc. Lógicamente estas emociones negadas se proyectan en las relaciones de formas variadas y generan conflictos. El círculo continúa sin detenerse porque los conflictos generan a su vez relaciones tóxicas. Cuando una persona crea relaciones conflictivas y siente que su vida está intoxicada de problemas, siente como que un vampiro interno está tomando su energía positiva y como un virus está infectando su posibilidad de ser feliz.

Todos de  alguna u otra forma, en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado emociones y relaciones negativas:

El origen de las emociones tóxicas pueden ser:

•          Inmadurez o reacciones infantiles
•          No tener conciencia de nuestra identidad o individualidad
•          Incapacidad para comunicarnos o comprender al otro
•          No tener claras nuestras necesidades
•          Miedo, angustia, celos, envidia, inseguridad, etc.
•          Discusiones como modelo de relación
•          Duelos no elaborados
•          Situaciones traumáticas negadas o  no resueltas.
•          Deseo de control  o dominio por los demás, etc.

- Fotografía Digital Vision/Getty Images

 
 
 
 
 
 

Artículos relacionados

 
 

Comentarios