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Ana María Canseco: “Lo que soy es lo que ven en la televisión”

Simpática, ingeniosa, perseverante, brillante y sin lugar a dudas ¡toda una inspiración! Siempre Mujer tuvo la oportunidad de conocer más de cerca a la televisiva Ana María Canseco, presentadora de Un Nuevo Día en Telelundo. Aquí les dejamos algunas de las vivencias que compartió con nosotras:

S.M: ¿Cuando eras niña alguna vez te imaginaste que tendrías todo el éxito que tienes ahora?

A.M: La verdad es que soñaba con hacer lo que estoy haciendo ahora … Desde muy chica tomaba un cepillo como micrófono y me ponía a cantar… en la escuela siempre era la maestra de ceremonias en todos los festivales.

S.M: ¿Qué fue lo que te motivó a dejar México? ¿Veías más oportunidades para ti en Estados Unidos?

A.M: La familia tuvo que salir de México debido a la violencia que en ese entonces comenzaba. Mi familia y yo llegamos sin nada, gracias a la ayuda de mis tíos que nos dieron una mano al principio… pero la verdad fue empezar de cero.

S.M: Háblanos un poquito sobre los inicios de tu carrera en EE. UU., la mayoría de los inmigrantes comienzan desde abajo aunque tengan una carrera hecha en EE. UU., ¿cómo fue en tu caso?

A.M: Comenzar desde abajo… empecé trabajando en un restaurante mexicano en la tarde y la escuela por la mañana. Mi primer trabajo en los medios de joven fue en una estación de radio local pequeña, de ahí fui a diferentes radiodifusoras, llegué a trabajar en el turno de la noche, el turno panteonero. Después vino por fin la oportunidad de trabajar en televisión en el primer noticiero de Univisión en Houston, Texas, de ahí San Antonio y Los Ángeles en Telemundo. Pasé muchos años trabajando y preparándome para mi gran oportunidad que fue despertar a los latinos de EE. UU. Altas y bajas son las que me llevaron hasta aquí… el sueño americano.

S.M: ¿Qué crees que hizo que los espectadores te tomaran tanto cariño?

A.M: Creo que ven en mí su propia historia. Yo he vivido y experimentado mucho de lo que nuestra audiencia experimenta. Me conocen desde hace mucho tiempo, lo que soy es lo que ven en la televisión. Soy una persona trabajadora, positiva y con amor por la vida.

S.M: Tras el éxito que tuviste en Despierta América, ¿alguna vez llegaste a pensar que ahí se acababa todo cuando saliste del show?

A.M: Sí pasó por mi cabeza que el fin en esa etapa de mi vida o ese ciclo había llegado, pero hay que reinventarse. Y comencé a cambiar de rumbo y regresé a uno de mis primeros “amores”: la radio, y bueno cuando solté y no me aferré a un trabajo, fue cuando me invitaron a Un nuevo día. Y el resto es historia. Ahora continúo con mi programa sindicalizado de radio Échate pa’cá, con GLR Prisa todos los días y un especial los fines de semana.

S.M: ¿Cómo te sientes en esta nueva etapa en el programa Un nuevo día? ¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

A.M: Me siento como si fuera el primer día con la ventaja de la experiencia que mi otro trabajo me dejó. Es lindísimo sentir esa emoción y esa pasión en tu trabajo.

S.M: ¿Cómo es tu día a día cuando no estás en un set de grabación? ¿Es difícil realizar tus actividades normales cuando mucha gente te conoce?

A.M: La relación del público conmigo es tan bonita porque me consideran parte de la familia y cada vez que me reconocen me abrazan y me dicen cosas lindísimas, además de bromear conmigo. ¿Te digo la verdad? Si algún día amanezco de malas, que como todos los humanos me pasa, trato de ni salir de mi casa.

S.M: Nos encantaría verte otra vez en una telenovela, ¿lo has considerado? ¿Qué papel te gustaría interpretar, de buena o mala?

A.M: Tiene muuuuuchoooos años que no hago novelas, pero sí me encantaría hacer un papel especial y creo que en mi casa Telemundo capaz que sí les doy la sorpresa.

S.M: Como figura de éxito que eres, ¿qué les dirías a todas las mujeres que quieren realizarse profesionalmente, pero que en su rol de madres o esposas les parece imposible?

A.M: A las mujeres en general, hoy más que nunca nuestros sueños profesionales son alcanzables; pero hacerlos realidad toma mucho esfuerzo, dedicación y sacrificio. En lo personal para mí, lo difícil no es la caída, lo que está duro es la levantada y para eso necesitas familia y amigos que te apoyen.
El tiempo de Dios es perfecto… las cosas llegan cuando tienen que llegar…

 
Foto: Telemundo
 
 
 
 
 
 

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