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Aymée Nuviola: Orgullosa representante de la cultura afrolatina (PORTADA DIGITAL)

¡La cantante cubana Aymée Nuviola tiene mucho que celebrar en estos días!

Además de su nominación en los 63rd GRAMMY Awards, que tendrá lugar el 14 de marzo, en la categoría a Mejor Álbum de Jazz Latino por su producción “Viento y tiempo – Live At Blue Note” grabado  junto a Tokyo Gonzalo Rubalcaba, febrero es el mes dedicado al Black History Month (Mes de la Historia Negra) en Estados Unidos, y como afrolatina, está muy orgullosa de su identidad y sus raíces. 

Durante este mes de febrero se busca reconocer y celebrar la influencia y contribución de las personas afroamericanas a la cultura, y Nuviola como afrolatina tiene mucho que aportar. 

Para hablar de estos temas y mucho más, no se pierdan la entrevista exclusiva que les compartimos a continuación: 

Siempre Mujer: Para comenzar, te queríamos dar la enhorabuena por esa nueva nominación a los premios Grammy en la categoría de Mejor Álbum de Jazz Latino, ¿qué significa para ti volver a ser nominada?

Aymée Nuviola: Siempre estar nominado ya es un premio, no es un cliché, no es palabrería, es la realidad. Date cuenta que se presentan muchos trabajos y que de cientos de miles, quedar entre los cinco, ya es gran un privilegio. Pero como dice mi esposo, no somos deportistas, la medalla no basta… ja,ja,ja. ¡Queremos ganar!Y la verdad que vamos para eso, pero sabemos que todos los trabajos están bien y que todo el mundo piensa igual. Para mí, es un gran honor y  privilegio alcanzar esto, y más en la Academia de la Música Anglosajona, no porque tenga menos importancia la latina, sino porque uno se da cuenta que es un reconocimiento a nuestra música y a nuestra cultura en este país que es tan fuerte musicalmente hablando.  Además, te das cuenta que lograr un espacio como ese por segunda vez, porque el año pasado me premiaron con un Grammy anglo, y en una categoría como Latin-Jazz, es muy poco común, especialmente para una mujer latina y cubana.

Como te decía, también es una manera de premiar el trabajo de todo un equipo; de la disquera, que se arriesgó en un tiempo tan difícil para sacar este material, de los músicos, de los masterizadores, del mezclador y en definitiva de todos los que intervinieron en este proyecto. Todos se llevan un pedacito de esta nominación al Grammy.

S.M.: Eres un referente para toda la cultura afrolatina. La comunidad se identifica contigo y eres un gran ejemplo a seguir, ¿por qué crees que es? ¿Se siente una gran responsabilidad?

A.N.: Creo que tiene que ver con la manera de expresarme y de cantar en el escenario que a la gente le recuerda esa alegría que tiene el cubano en general y el latino. Es importante ver gente que sean como yo, que lucimos así y ocupando un sitio en lugares donde podamos ser respetados, donde la gente entienda que estamos dejando un legado. No es solamente dar música para que la gente baile y se divierta, si no también el mensaje de que debemos dar lo mejor de nosotros. Toda una serie de cosas que yo creo que son muy positivas.

Uno siente la responsabilidad. Yo siento que debo darle al público lo mejor de mí, me interesa mucho la imagen y el mensaje que hago llegar a la gente, siendo afrolatina. Porque la gente tiene a veces sus esquemas o sus prototipos de lo que es un afrolatino o un afrocubano y hay que romper con eso, somos lo que somos pero también somos personas que tenemos una vida, una carrera, un respeto, no solamente para bailar y para gozar. Hay de todo un poco. Y sobre todo una formación cultural y académica que nos lleva a poder mostrar nuestro arte a otro nivel.  Eso es lo que uno quiere que la gente entienda también, la relación de familia, el matrimonio, las cosas de Dios, todas esas facetas una se las va dejando a la gente como semilla y si germina o no, ya no es nuestra responsabilidad. Pero sí es nuestra responsabilidad llevar el mejor mensaje y la mejor imagen de lo que somos.

S.M.: ¿Cómo se refleja esa mezcla de culturas que tienes en tu persona y en tu música?

A.N.: ¡Ay! Yo creo que en toda la música latina en general se refleja, aunque no seas afro. Cuando no eres negro o no eres mulato, igual se refleja porque eso forma parte de nuestra identidad. En Cuba, todo el mundo siente esa identidad, todo el mundo siente esa ascendencia, lo tenemos en la sangre. Entonces, lógicamente se refleja porque es parte de nuestro folclore, como quiera que mezclemos la música eso está presente. Si hay un tambor, eso está presente, si hay un buiro eso está presente, si hay unas maracas también. Y luego está esa agresividad con la que nosotros ,y sobre todo los cubanos, hacemos la música, los coros, las letras… tú te das cuenta que ahí hay como una sangre caliente que nos identifica mucho y  que es parte también de la mezcla que tenemos que ya va implícita. No hay que hacerle nada, tan solo fusionar esa música con jazz, con blues, con música brasileira, con rock, y con diferentes ritmos latinoscomo la cumbia o el vallenato, y ya eso también trae el lado afrolatino.

S.M.: ¿Ha estado la música siempre presente en tu vida desde tu niñez? ¿Tu familia se reunía en torno a la música?

A.N.:¡Toda la música del mundo estaba en mi casa! Ja,ja,ja. En mi casa y en mi familia en general, porque incluso cuando venía el resto de la familia que no vivía con nosotros, hacíamos las famosas fiestas de los Suárez, como decíamos, porque la familia Suárez, por parte materna, era con la que más nos reuníamos, puesto que nosotros disfrutábamos cantando, descargando, siempre terminábamos con una conga que era también la conga de los Suárez, (ríe). Y de verdad que para mí era un goce. De niña yo era como que estaba en una burbuja mirando todo aquello y participaba y a medida que fui creciendo, yo de fresca decía, ‘quiero cantar una canción’ y me contestaban: ‘estás muy chiquita para cantar nada’. Pero sí me lo disfrutaba muchísimo.  Géneros diferentes como la guaracha, la conga o el bolero eran fijos en mi casa. 

También, recuerdo cuando yo escuchaba a mi mamá tocar el piano. Ella nos tocaba todos los clásicos e incluía clásicos de la música cubana, como Cervantes, Lechona o Samuel, y la cancionísitica nuestra. Me acuerdo de esas canciones hermosas como Al arrullo del palmar que ella tocaba. Tiempo después, mi madre me cedió el libro para que lo tocara yo, y me lo disfruto muchísimo. Así que yo me crié con una sonoridad bastante completa. 

S.M.: ¿Y cuál es esa canción que te recuerda más a tu madre?

A.N.: Bueno, hay una canción que me recuerda mucho a mi familia y a mi mamá que es La negra. Pero el tema que más me recuerda, e incluso no la he vuelto a cantar más ni mi hermana tampoco, se llama La tarde de Sindo Garay que pertenece a la trova tradicional. Y esa canción, la verdad, que me toca tan profundo que yo prefiero no cantarla porque las lágrimas vienen.

S.M.: Cambiando de tema y para finalizar, ¿qué resumen haces del año pasado? ¿Cómo lo definirías?

A.N.: El año pasado fue un entrenamiento, no fue un aislamiento, fue un entrenamiento. Estamos pasando por una situación difícil pero que nos está adiestrando para muchas cosas que están por venir. Estamos tranquilos y estamos en fe. Esperando, solo queremos hacer lo que nos gusta hacer con excelencia para la gente. Y de verdad, que a pesar de todas las dificultades que pasamos, pues aprendimos muchísimo. Incluso a mi esposo y a mí nos pegó en Covid y también fue una gran experiencia para nosotros, de estar más unidos como matrimonio. También de ser más conscientes de cómo cuidar a los demás, de cómo cuidarnos a nosotros mismos y de no temer. Lo pasamos unidos y eso nos ayudó mucho también psicológicamente, fue algo muy importante para poder sobrepasar esa enfermedad.

 
 
 
 
 
 
 

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