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“El Pastor”, una película que describe el oscuro mundo de las pandillas

Arturo Muyshondt es el guapo y talentoso actor que le da vida al protagonista de la película El Pastor, cinta que además produce el propio Arturo. El Pastor narra la historia de un hombre que decide ayudar a la comunidad desde la trinchera de la fe, pero a quien su oscuro pasado lo persigue.
Se trata de un expandillero que, confinado dentro de cuatro paredes, va encontrando su camino. Aunque, no es tan fácil darle un portazo al pasado y empezar de nuevo. Debe pagar un precio alto por haber renunciado al mundo de las pandillas. La película se desarrolla en el neoyorquino sector de Brooklyn, pero bien podría ocurrir en cualquier ciudad de Estados Unidos o Latinoamérica, donde la violencia callejera no conoce edades.
El Pastor es una reflexión en voz alta, una de esas películas que todo el mundo debería ver, sobre todo aquellos que entienden que las pandillas y la violencia callejera forman parte de una realidad circundante que no se puede ignorar.
El propio Muyshondt a la temprana edad de doce años se echó una cámara al hombro y empezó a hacer sus primeros pininos como cineasta. Aquel niño curioso quería atrapar las imágenes que veía en las calles de El Salvador, su país natal.
“Estamos hablando de la violencia en su máxima expresión en los años ochenta. Yo salía a grabar con mi cámara los fines de semana, pasaba la semana editando y volvía a salir los fines de semana, porque tenía la necesidad de registrar lo que sucedía”.
Llegado el momento, Arturo vino a Estados Unidos a estudiar finanzas, se graduó y tuvo una exitosa carrera como banquero, hasta que las vueltas de la vida lo volvieron a poner frente a su pasión: el cine. Pero sueña “con hacer un cine con sentido”, es por esto que se hace tan pertinente esta historia de un pandillero que enfrenta situaciones sórdidas y dolorosas para dejar ese mundo atrás, como deben hacerlo en la vida real todos los que deben agarrar sus miedos por la solapa para enfrentar el pasado. “Quiero llevar un mensaje de esperanza, pero también quiero mostrar un mundo que es real y las pandillas, su violencia y la manera cómo se están metiendo con nuestros niños es algo que nos toca a todos”.

 
Cortesía Latin Iconos
 
 
 
 
 
 

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