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Dr. Campos nos abre su corazón con un tema muy personal y estigmatizado como el VIH

El doctor Daniel Campos y su serie de videos para la revista People en Español, Buen Vivir, ha sido galardonada con el Premio Comunicador de la Academia de Artes Visuales e Interactivas (AIVA) en su categoría de Campañas o Web-Series, durante su entrega número 27. Además, tienen un doble homenaje al contar con el Premio a la Excelencia.

Recientemente el experto también ha engalanado la portada de dicha publicación tratando un tema muy personal como el del VIH, la enfermedad que desgraciadamente acabó con la vida de su hermano. Su ejemplo y experiencia quiere ser de ayuda a otras familias que estén pasando por la misma situación.

Sobre estos temas y mucho más, hablamos con el doctor en la entrevista que les dejamos a continuación:

Siempre Mujer: ¿Cómo te sientes al ser portada de la revista People en Español? 

Doctor Campos: Me siento privilegiado pero sobre todo muy agradecido por tener la oportunidad de estar en la portada de People en Español, la revista más importante en español en los Estados Unidos, pero para mi va mucho más allá de mi imagen en portada, para mi es una oportunidad de educar a nuestra comunidad acerca de un tema tan importante, que sigue siendo actual y latente, como lo es el VIH/SIDA por medio de una vivencia familiar. Espero que sirva de ejemplo para todos y que nunca olvidemos la necesidad de educarnos y transmitirles este conocimiento a nuestros hijos. La información y la educación son las principales armas para prevenir.

S.M.: ¡Eres todo un referente de salud donde nuestra comunidad va a informarse de todo tipo de temas relacionados con el bienestar! Eres fiable y el público te admira. ¿Cómo has hecho para lograr esto? 

D.C.: Te puedo asegurar que no hay una estrategia, el secreto está en ser uno mismo, en ser auténtico. Siempre he sido muy sencillo y conversador; me apasiona educar y no te imaginas lo mucho que disfruto esa interacción diaria con todos los que me escriben en las redes sociales, eso me nutre y me motiva para seguir creando nuevos proyectos y para ayudar a crear conciencia de la importancia que tiene el cuidado de la piel, la alimentación, entre otros temas que siempre toco en mis plataformas.

Respeto mucho a todos, sean figura pública o no, para mí son iguales y merecen el mismo respeto y atención. El responder todos los mensajes que me envían a diario, el darles una explicación sencilla, amena, sin lenguajes técnicos ni rebuscado, eso el público lo agradece y es mi objetivo.

S.M.: En la historia de portada de People en Español hablas de un tema muy personal como es la historia que vivió tu hermano, enfermo de VIH, ¿por qué decidiste abrir tu corazón de esta manera? 

D.C.: En estos tiempos que estamos viviendo tal parece que todo se resume al Covid-19, olvidamos muchas veces que aún siguen habiendo emergencias y temas de salud importantes que no debemos dejar a un lado y que siguen afectando a nuestra comunidad, al mundo en general.

Mi generación creció con muchos tabúes y estigmas acerca del VIH, y es que cuando surgió este virus realmente era como una especie de sentencia a muerte. Pero todo ha cambiado, por ejemplo, con los anteriores tratamientos solo se lograba el 70 por ciento de supresión viral en sangre y no era óptima en todos los pacientes. Actualmente se logró reconfigurar la terapia por una sola tableta y una toma al día y facilitó la adherencia y se redujo la toxicidad aumentando la supresión viral hasta en un 90 por ciento en una toma responsable y un cuidado integral del paciente. Hoy podemos decir que hoy el VIH es una enfermedad crónica, pero no mortal.

Como dije anteriormente, creo firmemente en la importancia de la educación y la comunicación, cuando no se habla sobre el tema es como si no existiera. Si no nos educamos al respecto no sabremos qué hacer y mucho menos brindarles a nuestros hijos las herramientas necesarias para que tomen las mejores decisiones. Creo que si mis padres hubieran tenido el conocimiento y hubiéramos tenido esa comunicación quizás no hubiera ocurrido esa tragedia.

Debemos derribar estereotipos, tabúes y prejuicios que aún persisten en nuestra comunidad sobre la educación sexual y sobre esta enfermedad en específico, este es mi granito de arena, espero ayude.

S.M.: ¿Qué le dirías a las familias y enfermos que atraviesan una enfermedad tan estigmatizada como el VIH? 

D.C.: Aparte de los medicamentos, no hay nada mejor que el apoyo de la familia. Para aquellos viviendo con el virus del VIH, que causa el sida, tener el apoyo de sus seres queridos puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Recientes y numerosas investigaciones demuestran que las personas con el virus que tienen una red con quien contar viven una vida más larga y siguen más los tratamientos médicos.

La familia influye positivamente en la autoestima, la confianza en sí mismo y la autoimagen de la persona contagiada. También les da apoyo moral, mostrándoles que la vida vale la pena ser vivida. La familia debe hacer saber que ser VIH positivo no es una razón para jubilarse anticipadamente, ni para dejar de estudiar o para dejar de realizar otras actividades sociales.

En resumen ¿Que les diría? brinden apoyo, comuníquese, sean agentes activos de motivación. Un futuro libre del estigma del VIH para todos puede comenzar con la familia y con pequeños gestos se logra mucho.

S.M.: ¿Qué debemos hacer para que esta enfermedad deje de ser un tema tabú? 

D.C.: Existe un gran desconocimiento y muchos conceptos erróneos sobre el sida y el VIH, la forma en que se transmite el virus y las personas afectadas. A su vez, esta falta de información provoca la estigmatización de algunos colectivos y la discriminación de personas que padecen sida o son portadoras del virus VIH.

Ahora que tenemos a nuestra disposición tantas plataformas para expresarnos, podríamos utilizar las redes sociales para compartir las experiencias y mensajes siempre con un tono positivo y mostrando empatía. Todos podemos detener el estigma del VIH al aprender más sobre el virus y compartir esos conocimientos con los demás. No importa si los comparte en persona o en los medios sociales. Lo que importa es que haga algo al respecto.

Como en muchos otros temas, el papel de los medios de comunicación es clave. En ocasiones, los medios dificultan la comprensión del VIH/SIDA por no utilizar la terminología correcta.

Asimismo, la existencia de titulares anunciando “la cura del SIDA” genera desinformación y siembra falsas expectativas entre el colectivo de personas afectadas. La información contrastada, procedente de expertos y fuentes fiables, puede reducir la discriminación de las personas afectadas e incluso disminuir los casos de infección, ya que las personas pueden conocer y evitar las prácticas de riesgo.

S.M.: Dejaste Cuba hace muchos años, ¿qué conservas del chico que nació y se crió allí? 

D.C.: Cuando pienso en esa época siempre me viene a la mente esa sensación de ingenuidad e inocencia. Me veo como un niño curioso, muy estudioso, que le gustaba mucho explorar cosas nuevas e ir descubriendo el mundo mediante juegos. Eso es lo que conservó, la necesidad de reinventarme. De no quedarme en un punto, sino de avanzar y así ir creciendo no solo en lo profesional sino también en mi vida privada.  No soy perfecto, nadie lo es, por eso pienso que tenemos la obligación de tratar de ser mejores seres humanos cada día, aprender de lo vivido.

Otra cosa que conservo de ese niño es la capacidad de soñar, yo creo que todo se puede lograr con trabajo y superación constante.

S.M.: ¿Por qué decidiste convertirte en doctor? 

D.C.: Bueno yo desde que tenía uso de razón, siempre quise estudiar medicina. De hecho, fui un niño muy enfermizo y quizás esto me influenció porque pase mucho tiempo ingresado en hospitales, y recuerdo que siempre pedía los frascos vacíos de medicamentos y me los llevaba a casa para jugar. Comencé mi carrera en Cuba, luego como muchos emigré y tuve que comenzar de cero. Aquí me hice enfermero y eso me ayudó mucho para estar más en contacto con la gente porque escribir una receta, darla e irte es bastante fácil, pero el estar ahí 24 horas con alguien que tiene dolor, aguantándole la mano, yo creo que eso me ayudó a cambiar un poco la perspectiva de hacía a dónde yo quería ir con mi carrera, así que decidí continuar mis estudios e hice una maestría en práctica avanzada en la Universidad de Miami y finalmente obtuve mi doctorado en Nova Southeastern University, y desde entonces me dedico a la medicina estética y antiedad.

Hay quienes piensan que esta especialidad de medicina estética, es algo superficial, algo que las personas solo lo hacen por capricho, por narcisismo pero no es así en la mayoría de los casos. Cada día, en mi clínica, me doy cuenta que los pacientes cuando acuden a realizarse algún procedimiento cosmético es porque poseen problemas personales, inseguridades causadas por ciertas partes de su cuerpo, algo que no gusta y que por lo mismo  sufrieron bullying; conozco a amas de casa, mujeres que recién han dado a luz y necesitan eliminar por ejemplo el melasma, algo muy común durante ese proceso, en fin;  cuando los ayudo, veo que puedo incidir directamente en su visión de ellos mismos, mejorar su autoestima, se sienten más seguros, empoderados.

 S.M.: ¿Cómo ves tu carrera en un futuro cercano? 

D.C.: Yo he sido, y soy maestro en el corazón, me encanta educar a las personas. Fui profesor por mucho tiempo, disfruto mucho cuando puedo llevar un mensaje educativo a las personas. Eso es lo que me hace disfrutar tanto mis presentaciones en la televisión,  porque no lo veo como una presentación personal, como que yo soy lo importante en ese momento ante una cámara. Creo que lo importante es el que está viéndome, aprendiendo algo nuevo que lo va ayudar a tomar mejores decisiones respecto a su salud. Creo que eso puede estar al mismo nivel de la pasión que siento con lo que hago diariamente cuando practico mi profesión, cuando hago que alguien se sienta bien consigo mismo, es por eso que mis planes es seguir educando.

Mis planes futuros incluyen sacar mi segundo libro que recientemente he terminado de escribir. Seguir desarrollando nuevos productos de mi línea para el cuidado de la piel. Sueño con continuar creciendo mi presencia en los medios donde pueda llevarles información valiosa al público que puedan estar sufriendo alguna condición y brindarles herramientas para enfrentar esa situación. Sería el gol mayor de mi carrera, seguir educando y cada vez más a mayor escala para tocar tantas vidas como sea posible de una forma positiva.

Foto: Leonardo Montero 

 
 
 
 
 
 
 

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